Antes de revelar que fue del paraíso de invierno, volcaré mas info que fui recogiendo en la red.
A principios de 1900 la alta aristocracia argentina y la burguesía urbana en
ascenso constante, buscaban su lugar en el mundo. Necesitaban un símbolo que
represente la abundancia y el éxito del linaje, la fortaleza del poder y la
exquisitez del arte..
Por aquellos años durante el
período estival la sociedad se movilizaba a ciudades turísticas nacientes como
Mar del Plata y Villa Carlos Paz. Pero el país no ofrecía un territorio donde
descansar durante el invierno. Esta ausencia de espacio moldeó la
visionaria idea e impulsó el proyecto de construir una Ciudad de Invierno. El
lugar elegido, por un selecto grupo de 65 representantes de la clase política,
económica y artística, estaba ubicado a 69 km. de la ciudad de Corrientes y a
998 km. de la Capital Federal.

El 7 de agosto de 1909 la Legislatura de la Provincia de Corrientes, a través de
una ley, concesionó por 35 años el lugar a la Sociedad Civil Ciudad de Invierno.
El permiso quedó en manos del escritor y dramaturgo de moda, Andrés Demarchi. El
diseño y la proyección estructural de la Ciudad de Invierno estuvieron dirigidos
por los ingenieros Valentín Virasoro y Carlos Thais. Éste último un importante
paisajista que había trabajado y dirigido obras como el Parque del Marqués Bourg
Prye en Francia, la Plaza de Maranaho en Brasil, el Parque Central de
Montevideo, el Parque Cerro San Cristóbal de Santiago de Chile, el Boulevard
Marítimo y Rambla en Mar del Plata y los Bosques de Palermo, entre tantas otras realizaciones. La
planificación de la Ciudad de Invierno comprendía una superficie de 3.141
hectáreas. Estaban divididas en 158 manzanas, 197 quintas y 24 chacras, con un
balcón sobre la barranca y siete kilómetros de playa frente a la parte más ancha
del río Paraná. A fines de 1910, cientos de obreros venidos de Buenos Aires
iniciaron la construcción de una formidable edificación, que sería la piedra
fundacional de la futura metrópolis argentina. El 29 de junio de 1914 se
inauguró oficialmente el Hotel-Casino Continental. El directorio de la Sociedad
Civil Ciudad de Invierno, presidido por Pedro O. Luro, los vicepresidentes
Manuel J. Cordiviola, Tomás E. Anchorena, organizaron una exquisita fiesta en la
que agasajaron por varios días a los ilustres invitados que vinieron
especialmente de Europa. Este Radio Concéntrico estaba conformado por el hotel
de 12.000 metros cuadrados, con capacidad para albergar a 150 personas.
Encerraba un casino, salones de conferencias, un salón de baile y uno de
lecturas. Una sala de teatro anexa al casino, con capacidad mínima para 100
personas. Un jardín de invierno con galería cubierta de Vitreaux, donde más
adelante un jugador desafortunado se quitó la vida y desde entonces cargó con el
nombre de “galería del suicida"

Pero cuando la noticia de la belleza y los placeres
del Hotel-Casino Continental, la gran utopía empezó a desgranarse. No se conocen bien, ni se han
escrito, los motivos exactos pero las obras para completar la Ciudad de Invierno
se paralizaron inesperadamente. La Mansión de Invierno solamente funcionó tres
meses, la causa determinante y excluyente fue el inicio de la Primera
Guerra Mundial (se inició el 28 de junio de 1914) que paralizó Europa y generó
una serie interminable de hechos y circunstancias que, primero paralizaron el
proyecto, y luego provocaron su fracaso. Otros creen que las muertes de Gregorio
de Laferrere y Andrés Demarchi, los padres de la quimera, influyeron muchísimo
en la precipitación temprana de la empresa y hay quienes especulan que la causa fue la quiebra de la empresa que regenteaba el emprendimiento, o al menos un descalabro económico que cortó el flujo de divisas para el mismo

Creanme recorriendo la zona se hace muy difícil imaginarse tal estructura coronando la barranca correntina.
Ahora sí el próximo post develará el estado actual de la Ciudad de Invierno.
Los textos pertenecen al blog de Marta Huxley y extraídos de la página coronasreales.foroargentina.net.